Un grupo reducido de funcionarios discute reducir el cupo de 300 mil toneladas habilitado a fines de agosto, en medio de la preocupación republicana por el precio de la carne y las elecciones legislativas, aunque hay resistencias dentro del propio gobierno.
Un pequeño grupo de autoridades de la Casa Blanca está evaluando la posibilidad de revisar la decisión del presidente Donald Trump de aumentar las importaciones de carne bovina, según informó el portal estadounidense Politico. La discusión se da a medida que crece la preocupación en el Partido Republicano de cara a las elecciones de medio término para el Congreso.
A fines de agosto, Trump firmó una orden que permite el ingreso de hasta 300 mil toneladas de carne destinada a la fabricación de carne picada, sin aplicar aranceles sobre los volúmenes que excedan las cuotas de los países proveedores, con el objetivo de reducir el precio de la carne en el mercado estadounidense. Brasil, según el propio Trump, fue uno de los principales beneficiados.
Según las dos fuentes con conocimiento directo de las conversaciones que consultó Politico, la propuesta de reducir el volumen se debate en el Consejo de Política Interna, liderado por Vince Haley, redactor de discursos de Trump, junto a otros funcionarios de la Casa Blanca. Otras autoridades del gobierno no tienen certeza de que las negociaciones vayan a prosperar.
Las mismas fuentes señalaron que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) se opone a recortar las importaciones, porque el objetivo de la medida es bajar los altos precios de la carne al consumidor en el corto plazo y porque el propio organismo colaboró en su implementación.