Un grupo de 68 legisladores estadounidenses firmó una carta reclamando medidas de protección para los productores locales de carne ovina, más del doble de los que respaldaron una iniciativa similar a fines del año pasado, informó Farmers Weekly.
La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC) celebrará una audiencia para determinar si las importaciones de carne ovina causan o amenazan causar un perjuicio grave a la producción nacional. Australia y Nueva Zelanda concentran 99% de las importaciones estadounidenses.
La presidenta de Beef + Lamb New Zealand, Kate Acland, participará de la audiencia en Washington para defender que las importaciones complementan la oferta estadounidense y permiten satisfacer una demanda que la producción local no logra abastecer.
Si la ITC determina que existe perjuicio, podría recomendar medidas de protección, cuya eventual aplicación quedaría en manos de la administración estadounidense.