El stock vacuno de la Unión Europea descendió en 2025 a un mínimo de 71,58 millones de cabezas, según los datos publicados por la oficina estadística Eurostat, como resultado de una contracción del 0,4% en el último año que consolida una reducción acumulada del 9,7% en la última década.
La reducción de 7,7 millones de bovinos en la última década representa, considerando un peso medio de carcasa cercano a 300 kg, un equivalente de unos 2,3 millones de toneladas de carne.
Esta caída progresiva responde a un proceso de ajuste estructural en los sistemas productivos del bloque europeo, limitando la disponibilidad de ganado en los 27 Estados miembros, aunque el ritmo del declive mostró signos de desaceleración respecto a ejercicios anteriores.
El rodeo total de vacas se redujo a 29,10 millones de animales. La base de vientres lecheros retrocedió 1,1% en el año hasta 19,02 millones, acumulando un descenso del 12,2% desde 2015 debido a una mayor producción de leche con menos vientres.
En contraposición, el stock de vacas carniceras mostró mayor firmeza, manteniéndose estable en 10,08 millones de cabezas, si bien la caída del 1,8% en la categoría de vaquillonas de reemplazo acota la posibilidad de una recuperación en el corto plazo.
La evolución por edades sugiere que la oferta para faena continuará restringida a lo largo de 2026. A pesar de que los terneros registraron un discreto repunte del 0,3%, la categoría de 1 a 2 años disminuyó 1,2% anual, marcando la contracción más pronunciada del último decenio, de 11%.
Este menor volumen de animales jóvenes destinados a los frigoríficos sostiene un balance ajustado entre oferta y demanda, lo que otorga firmeza a los precios del ganado en pie tanto en el mercado comunitario como en el Reino Unido.
Los datos de Eurostat muestran una reconfiguración geográfica en la producción cárnica europea. Mientras potencias tradicionales del noroeste como Francia, Alemania, Países Bajos y Bélgica han sufrido reducciones superiores al 15% en sus stocks durante los últimos diez años, países como España y Polonia expandieron su ganadería 1,9% y 6,6% respectivamente.