El Reino Unido cerró julio con 84 casos confirmados de lengua azul, cepa BTV-3, en rebaños de Inglaterra y Gales, según el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra). De ese total, 81 se registraron en Inglaterra y tres en Gales, mientras que Escocia e Irlanda del Norte no notificaron casos.
El avance es notablemente más rápido que en la temporada anterior: al 11 de agosto de 2025, Inglaterra acumulaba apenas 12 casos.
Las altas temperaturas favorecen la proliferación de los mosquitos del género culicoides, responsables de la transmisión del virus, lo que acelera su diseminación en esta época del año. El director veterinario de Gales, Richard Irvine, advirtió que el período actual es propicio para la transmisión y que se registran nuevos casos en bovinos y ovinos en distintas regiones galesas y en el suroeste de Inglaterra.
Ante el aumento de infecciones, el gobierno galés orientó a los productores a verificar el estado sanitario de los animales antes de cualquier compra o movimiento, consultar a veterinarios sobre vacunación y notificar de inmediato cualquier caso sospechoso a la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal.
La lengua azul es una enfermedad viral de notificación obligatoria que afecta a rumiantes y camélidos, con síntomas que incluyen fiebre, inflamación en la cabeza y hocico, lesiones bucales, salivación excesiva y cojera. En casos graves puede provocar abortos, malformaciones y muertes.