Estados Unidos confirmó el primer caso de gusano barrenador en Arizona, que se convierte en el tercer estado con detecciones en el actual brote, después de Texas y Nuevo México. El hallazgo ocurre mientras el país avanza en la reapertura gradual de los pasos fronterizos al ganado mexicano.
El Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) informó el 28 de octubre que el parásito fue identificado en un perro en el condado de Cochise, fronterizo con México. Un veterinario había examinado al animal el lunes 26 y encontrado una herida en el lomo fuertemente infestada de larvas. La confirmación se realizó en el laboratorio nacional de servicios veterinarios del USDA, en Iowa.
La detección se ubica en una región próxima a zonas donde ya se habían registrado casos. El 23 de octubre, las autoridades de Nuevo México confirmaron la infestación de un ternero en Hidalgo, condado contiguo a Cochise. Sin embargo, la información publicada no permite precisar la distancia entre los animales afectados ni establecer un vínculo epidemiológico.
Como respuesta al caso de Arizona, las autoridades anunciaron una zona infestada de 20 kilómetros alrededor del lugar de detección, controles al movimiento de animales, mayor vigilancia y captura de moscas, además de liberaciones de insectos estériles para interrumpir su reproducción. El perro permanece bajo atención veterinaria y continúa la investigación del caso.
Cochise alberga el paso de Douglas, reabierto al ganado mexicano el 24 de agosto. Posteriormente se habilitaron Santa Teresa, el 24 de setiembre, y Columbus, el 26 de octubre, ambos en Nuevo México. APHIS mantiene la fecha del 30 de noviembre para la reapertura del paso de Nogales, Arizona, al ingreso de ganado mexicano, condicionada a la situación sanitaria y a la preparación de las instalaciones y controles.