Las autoridades estadounidenses reforzaron la vigilancia del gusano barrenador tras confirmar nuevos casos en ganado y fauna silvestre. El 21 de octubre, Nuevo México comunicó una detección en una vaca de carne en el condado de Otero, mientras Texas informó un caso en un wapití en el condado de Pecos.
En Nuevo México se estableció una zona infestada de al menos 20 kilómetros de radio alrededor del animal afectado. Dentro de ese perímetro, los animales deben ser inspeccionados y, cuando corresponda, tratados antes de trasladarse dentro o fuera del área. También se amplió la vigilancia y la colocación de trampas para determinar el alcance de la infestación.
En Texas, la detección ocurrió en una hembra de wapití capturada por un cazador y fue confirmada mediante análisis de laboratorio. La Comisión de Salud Animal ajustará una zona infestada previamente establecida, mientras las autoridades estatales y el USDA intensifican la vigilancia de fauna silvestre.
Los comunicados sobre estos nuevos casos no anunciaron modificaciones del calendario de reapertura de os pasos fronterizos con México.