La National Farmers' Union (NFU), principal entidad que representa a los productores rurales del Reino Unido, solicitó al gobierno adoptar una prohibición preventiva sobre las importaciones de carne vacuna y pollo brasileños si Brasil no logra acreditar ante las autoridades europeas que sus exportaciones cumplen con los estándares de uso de antimicrobianos.
El pedido se enmarca en la decisión de la Comisión Europea de exigir a Brasil evidencias de que las carnes exportadas al bloque no provienen de animales tratados con antibióticos reservados a la medicina humana ni con promotores de crecimiento, con plazo vencimiento el 3 de setiembre de 2026.
La NFU argumenta que el Reino Unido debería seguir el mismo principio de precaución adoptado por la UE. La entidad recuerda que el uso de antibióticos como promotores de crecimiento está prohibido en el país desde 2006, que la agropecuaria británica redujo 60% el uso de antibióticos desde 2014 y disminuyó 83% el empleo de los antimicrobianos considerados críticos para la salud humana. Además, cuestionó que solo se analizan 94 muestras anuales en frontera para detectar residuos de medicamentos veterinarios en productos importados, un número considerado insuficiente dado el volumen del comercio internacional.
La entidad también advierte sobre el riesgo de desvío comercial. Si la UE restringe las importaciones brasileñas y el Reino Unido no sigue el mismo camino, parte de los volúmenes de carne vacuna y pollo originalmente destinados a Europa podrían redirigirse al mercado británico, aumentando la presión sobre los productores locales. En 2025, Brasil fue el mayor proveedor de pollo a la UE, con 211 mil toneladas exportadas al bloque, y el segundo mayor proveedor de carne vacuna fresca, con un total de 92.363 mil toneladas exportadas a Europa.
Fuente: Agriland