La rehabilitación de los frigoríficos Tacuarembó y San Jacinto para exportar a China quedaría vinculada a la auditoría general que las autoridades de ese país proyectan realizar al complejo cárnico uruguayo hacia fines de octubre o noviembre.
El presidente de INAC, Gastón Scayola, dijo en Valor Agregado que todavía no está confirmada la fecha de la visita, aunque existe disposición de las autoridades chinas para viajar a Uruguay y revisar junto con el Ministerio de Ganadería los procedimientos y las medidas aplicadas ante los hallazgos de residuos.
“Todo eso va a ser un paquete”, afirmó Scayola al ser consultado sobre los procesos de rehabilitación de las dos plantas. Sus declaraciones dan a entender que China evaluará conjuntamente las medidas generales adoptadas por Uruguay y las respuestas presentadas por los establecimientos suspendidos, por lo que la restitución de las habilitaciones podría quedar supeditada a la realización y el resultado de la auditoría.
Desde el Ministerio de Ganadería confirmaron a WBR que todavía no hay fecha para la visita china. Las autoridades manifestaron “la disponibilidad de Uruguay” para que la visita se realice cuando sea conveniente para China, pero por el momento no hay una respuesta, dijo a WBR el director de Industria Animal, Diego Rodríguez.
Tacuarembó fue suspendido el 6 de agosto luego de una segunda detección de residuos de imidocarb por encima del límite permitido, mientras que San Jacinto permanece fuera de la lista desde mediados de marzo por un hallazgo de residuos de garrapaticida.
Scayola señaló que no es posible estimar cuándo serán rehabilitadas las plantas, dado que China maneja sus propios tiempos y la aparición de nuevos casos puede hacer retroceder el proceso de recuperación de confianza. “A veces una situación complica la otra”, afirmó.
El presidente de INAC consideró “muy bajo” el riesgo de que China aplique una suspensión general a Uruguay debido al prestigio del país y a los procedimientos que se han puesto en funcionamiento. No obstante, advirtió que la reiteración de casos podría llevar a las autoridades chinas a interpretar que se trata de un problema del sistema uruguayo y no únicamente de plantas individuales.
Scayola sostuvo que los desvíos se originan en el incumplimiento de los tiempos de espera de los medicamentos veterinarios y que la suspensión de los frigoríficos no resuelve por sí sola el problema.