Brasil evita regular cuota a China en 2026 y profundiza tensiones en la cadena
El gobierno brasileño no avanzará en 2026 con un esquema de control sobre la cuota de exportación de carne vacuna a China, una decisión que expone las fuertes diferencias entre productores e industria, según informó Pecuaria. El tema no fue incluido en la última reunión del Gecex y, por ahora, no figura en agenda.
Desde el lado de los productores, la Confederación de Agricultura y Pecuaria (CNA) se manifestó en contra, advirtiendo que una regulación podría perjudicar los precios de la hacienda, favorecer a los grandes frigoríficos y generar distorsiones regionales. También existe preocupación por la falta de transparencia en el uso de los cupos, con el riesgo de que las plantas argumenten un supuesto agotamiento para presionar a la baja los valores.
La industria, en cambio, impulsa la medida. La Abiec sostiene que un esquema de asignación y monitoreo permitiría ordenar el mercado, estabilizar precios y evitar caídas abruptas en las cotizaciones externas. Además, advierte que la ausencia de control podría derivar en una competencia desordenada y en problemas financieros para las empresas, especialmente hacia el segundo semestre, cuando aumenta la oferta de ganado de feedlot.
El trasfondo es la rápida utilización de la cuota china: en el primer bimestre ya se embarcó más de un tercio del total anual asignado a Brasil. En este contexto, los frigoríficos temen un agotamiento temprano del cupo y una posterior presión bajista sobre los precios internacionales.
Más allá de las objeciones de los productores, un esquema de administración transparente de la cuota podría contribuir a suavizar el ciclo de precios a lo largo del año, evitando un uso concentrado en el primer semestre y un eventual ajuste brusco en el segundo, cuando la demanda china pierda peso en el mercado.
Ante la falta de consenso, el gobierno opta por no intervenir en el corto plazo, aunque deja abierta la posibilidad de retomar la discusión en 2027 si se registran impactos sobre el mercado interno. Mientras tanto, la industria evalúa alternativas como el acceso a líneas de financiamiento del Plan Brasil Soberano para mitigar eventuales pérdidas.