El mercado estadounidense de carne vacuna contará desde este mes con una nueva herramienta financiera para la gestión del riesgo de precios. El CME Group anunció el lanzamiento de contratos de futuros y opciones sobre recortes de carne vacuna con 90% y 50% de magro (lean beef trim), cuya negociación comenzará el 20 de julio, sujeta a la aprobación regulatoria.
La iniciativa apunta a cubrir un segmento clave de la cadena de valor: la materia prima utilizada para la elaboración de carne picada y hamburguesas. En el mercado físico, los recortes 90 CL y 50 CL representan diferentes proporciones de carne magra y grasa, cuya combinación determina las mezclas comercializadas en el mercado minorista y de food service.
Según explicó John Ricci, director global de productos agrícolas de CME Group, los nuevos instrumentos completan el abanico de herramientas de cobertura disponibles para la industria cárnica, permitiendo administrar con mayor precisión el riesgo entre el precio del ganado y el producto final que llega al consumidor.
Los contratos serán de liquidación financiera y estarán basados en los índices CME 90% Lean Beef Trim Index y CME 50% Lean Beef Trim Index, elaborados a partir de los precios promedio ponderados por volumen de las ventas negociadas y formuladas reportadas semanalmente por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Cada contrato representará 20.000 libras de producto y cotizará en centavos de dólar por libra.
En el caso del 90 CL, el contrato será de utilidad no solo para la industria estadounidense, sino también para quienes exportan a Estados Unidos, ya que se trata del principal producto que se embarca desde Oceanía y América del Sur al mercado estadounidense.
De acuerdo con Taylor Coughlin, responsable global de análisis y proyecciones de mercados de FMG Global, la creación de estos futuros representa un avance significativo para la gestión del riesgo en los mercados de proteínas. Destacó que los precios de los recortes de carne vacuna han mostrado una elevada volatilidad en los últimos años y que, hasta ahora, frigoríficos, procesadores y usuarios finales disponían de escasas herramientas para cubrir directamente esa exposición.
La incorporación de estos contratos coincide con un contexto de creciente escasez de carne vacuna en Estados Unidos. Según un análisis publicado recientemente por Beef Magazine, la producción estadounidense continuará disminuyendo durante el segundo semestre de 2026 y también en 2027, como consecuencia del reducido rodeo bovino y la menor disponibilidad de animales para faena. Ese escenario ha contribuido a sostener elevados niveles de volatilidad en distintos segmentos del mercado de carne vacuna, especialmente en aquellos vinculados a la producción de carne picada.
Fuentes: Beef Magazine y CME Group.