El banco BTG Pactual proyecta un segundo trimestre fiscal difícil para Tyson Foods, con la división de carne vacuna en pérdida operativa, mientras el ciclo ganadero estadounidense atraviesa su peor momento en décadas. La situación ya llevó a JBS, Tyson y Cargill a cerrar plantas en el país.
El deterioro del ciclo ganadero en EEUU no tiene precedentes recientes. El rodeo bovino total alcanzó el nivel más bajo desde 1952, según el USDA. La seca prolongada en el oeste del país encareció los costos de alimentación, redujo áreas de pastoreo y llevó a los productores a liquidar parte de sus rodeos. En 2025, la producción de carne vacuna retrocedió 4% frente al año anterior, a 11,8 mil toneladas, lo que le costó a EEUU el liderazgo mundial en la proteína, que pasó a manos de Brasil.
En ese contexto, el BTG proyecta para la división de carne vacuna de Tyson ingresos de US$ 5,38 mil millones, pero un resultado operativo ajustado negativo de US$ 210 millones, equivalente a un margen de -3,9%. Para el conjunto de la compañía, el banco estima una facturación de US$ 13,9 mil millones, un EBITDA ajustado de US$ 812 millones y una utilidad neta ajustada de US$ 311 millones.
Según los analistas Thiago Duarte y Guilherme Guttilla, este año los principales ciclos de proteína en Brasil y en EEUU están sufriendo erosión de forma simultánea, lo que elimina el amortiguador que las empresas diversificadas solían tener en momentos de crisis.
El pollo sigue siendo el principal sostén de rentabilidad de Tyson, aunque con señales de agotamiento. El BTG proyecta ingresos de US$ 4,41 mil millones para esa división, con margen operativo de 11,3%, por debajo del trimestre anterior. Los precios ya comenzaron a ceder desde sus máximos recientes. La división de alimentos preparados aportaría US$ 2,57 mil millones con margen de 13%, mientras que la operación de cerdo registraría un margen de apenas 3%. BTG y Santander coinciden en que el ciclo desfavorable de la carne vacuna se extenderá hasta 2028.
Fuente: Exame