La Unión Europea rechazó la propuesta de Brasil para aplicar de forma gradual las nuevas exigencias sanitarias vinculadas al uso de antimicrobianos en la producción animal. De esta forma, a partir del 3 de setiembre los exportadores brasileños deberán cumplir plenamente con las nuevas reglas para mantener habilitado el acceso al mercado europeo, publicó Pecuaria.
La normativa europea prohíbe el uso de antimicrobianos como promotores de crecimiento o para aumentar productividad, además de restringir sustancias consideradas críticas para la salud humana. En mayo, la UE retiró a Brasil de la lista de países autorizados a exportar productos de origen animal al bloque por incumplimientos vinculados a estas disposiciones.
El gobierno brasileño había propuesto una transición en dos etapas. Inicialmente, los frigoríficos debían demostrar que los bovinos no recibieron medicamentos prohibidos en los nueve meses previos a la faena, mientras que la trazabilidad integral durante toda la vida del animal recién se implementaría hacia 2029.
Sin embargo, Bruselas descartó cualquier flexibilización. Según fuentes vinculadas a la negociación, la decisión ya era considerada probable dentro del gobierno brasileño.
El impacto potencial sobre las exportaciones brasileñas podría alcanzar hasta US$ 2.000 millones, según estimaciones oficiales. El principal desafío para la cadena será garantizar trazabilidad y documentación auditables sobre uso de medicamentos, origen de los animales, identificación de lotes y cumplimiento sanitario.
Exportadores y frigoríficos ya comenzaron a revisar contratos y protocolos de compliance, incorporando mayores exigencias de control y auditoría a proveedores. La preocupación es especialmente elevada entre pequeños y medianos productores, que podrían enfrentar mayores dificultades para adaptarse a los nuevos requisitos europeos.