El Índice de Precios de la Carne de la FAO promedió 129,4 puntos en abril, 1,6 puntos (1,2%) más que en marzo y 7,8 puntos (6,4%) por encima del nivel registrado un año atrás. Con esto, el índice alcanzó un nuevo máximo histórico.
La suba se explicó por precios más altos en prácticamente todas las categorías, con la sola excepción de la carne de ovino, que cerró el mes sin variaciones de relevancia. La carne de vacuno fue la que marcó el tono: las cotizaciones de exportación en Brasil volvieron a escalar, presionadas por una oferta restringida de ganado listo para faena —reflejo de la reconstrucción de rodeos que sigue su curso— y por una demanda internacional que no afloja, en particular desde China, donde las cuotas de importación habilitadas bajo el nuevo esquema de salvaguardia trienal se están cubriendo a buen ritmo.
La carne de cerdo también anotó una mejora, aunque más matizada. Las cotizaciones en la Unión Europea ganaron terreno de la mano de una demanda estacional en alza, pero el efecto fue parcialmente contrarrestado por precios más bajos en Brasil, donde la oferta es amplia.
En aves, el impulso llegó nuevamente desde Brasil: el fuerte interés comprador de varios mercados africanos más que compensó la caída de ventas al Cercano Oriente, una región donde las restricciones logísticas siguen forzando el desvío de envíos por el Mar Rojo.
El ovino, en tanto, terminó prácticamente plano. Las cotizaciones más altas en Australia —sostenidas por la escasez de producto exportable— quedaron neutralizadas por los retrocesos en Nueva Zelanda, donde la demanda desde China, su principal destino, se mostró más débil.
El índice de precios de los alimentos de la FAO registró en abril de 2026 un promedio de 130,7 puntos, esto es, 2,1 puntos (un 1,6 %) por encima del nivel revisado de marzo, lo que supone el tercer incremento mensual consecutivo, aunque a un ritmo inferior al del mes anterior. Los índices de precios de los aceites vegetales, la carne y los cereales subieron en mayor o menor medida, compensados por el descenso de los precios del azúcar y los productos lácteos. En comparación con los niveles históricos, el índice de abril se ubicó 2,5 puntos (un 2,0%) por encima de su valor de hace un año, pero se mantuvo hasta 29,6 puntos (un 18,4%) por debajo del nivel máximo alcanzado en marzo de 2022.
