La faena de vacas de carne en Estados Unidos cayó 15,5% interanual en el primer semestre de 2026 y se encamina a registrar el menor nivel histórico, señaló Kenny Burdine, de la Universidad de Kentucky, en un artículo publicado en Beef Magazine.
La reducción se suma a una baja de más de 500 mil cabezas en 2025 y es uno de los principales factores detrás de la menor disponibilidad de carne magra en el mercado estadounidense.
La contracción forma parte de una disminución general de la actividad. La faena total de vacunos bajo inspección federal cayó 7,8% en el primer semestre y, de mantenerse ese ritmo hasta fin de año, registraría la mayor baja porcentual desde 2004. La faena de novillos disminuyó 6,9% y la de vaquillonas 10,9%.
Aunque la faena de vacas lecheras aumentó algo más de 5% en lo que va del año, ese crecimiento no compensó la contracción en vacas de razas carniceras. En conjunto, la faena total de vacas cayó cerca de 5%, mientras las vacas lecheras representaron 57% del total, la mayor proporción desde 2008.
La combinación de oferta limitada y demanda firme de carne para picada continúa sosteniendo elevados los precios de las vacas de descarte. Burdine destacó además que la tasa de descarte de vacas de carne se encamina a quedar por debajo de 8% en 2026, lo que indica que los productores están manteniendo los vientres en producción por más tiempo.
El analista consideró que, por el momento, esta menor faena de vacas está teniendo un impacto mayor sobre la recomposición del rodeo que la retención de vaquillonas. A pesar de que la faena de vaquillonas cayó 10,9%, su participación dentro de la faena total se mantuvo en niveles similares a los de los últimos tres años, sin señales todavía de una retención generalizada.