
Editor: Rafael Tardáguila
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La apertura del mercado chino en 2019 marcó un antes y un después para la cadena cárnica boliviana. Así lo afirmó Jaime Barrenechea, gerente general de Fridosa, quien destacó el fuerte proceso de modernización y expansión que atravesó el sector ganadero del país en los últimos años, impulsado por la exportación de carne vacuna hacia China.
“China generó un gran cambio en toda la cadena productiva boliviana”, señaló Barrenechea durante la feria SIAL Shanghái 2026. Según explicó, la apertura de ese mercado dinamizó la inversión en cría, recría, engorde, confinamientos y capacidad industrial, transformando profundamente al sector pecuario.
Antes de 2019, Bolivia estaba mucho más enfocada en el mercado interno y en exportaciones regionales de menor escala. Hoy, China se consolidó como el principal destino para la carne vacuna boliviana.
El ejecutivo explicó que Bolivia opera bajo un protocolo similar al de Brasil para exportar a China: carne vacuna desosada proveniente de animales menores de 30 meses. Actualmente el país todavía no tiene habilitación para menudencias ni para vaca manufactura, aunque trabaja para ampliar ese acceso.
Barrenechea destacó que Bolivia ya aparece inmediatamente detrás de los grandes exportadores tradicionales hacia China y mantiene expectativas de seguir creciendo. “Hay muchísima motivación para ampliar el rodeo y producir más eficientemente”, afirmó.
Uno de los principales cambios ocurrió en los sistemas productivos. Según detalló, antes de la apertura china Bolivia producía animales de entre 200 y 220 kilos carcasa, con edades promedio de 30 a 36 meses. Actualmente, el promedio se ubica en torno a 270 kilos carcasa y entre 20 y 24 meses de edad.
“Hemos reducido el ciclo productivo en un tercio y puesto entre 25% y 30% más carne en el mismo animal”, indicó. Ese avance estuvo impulsado principalmente por el crecimiento de los confinamientos, junto con mejoras en genética, nutrición y manejo sanitario.
El gerente de Fridosa aseguró que Bolivia logró una fuerte profesionalización de la ganadería en las últimas dos décadas y afirmó que la calidad de la carne boliviana ya compite con cualquier origen internacional. “Tenemos una calidad de carne excepcional”, sostuvo.
Respecto a los próximos pasos, Barrenechea remarcó que la prioridad es avanzar en la apertura de nuevos mercados. “Los mercados se dan vuelta y uno tiene que tener opciones”, comentó. En ese sentido, señaló que Bolivia espera novedades positivas con Chile durante la segunda mitad del año y destacó el trabajo conjunto entre el sector público y privado en negociaciones sanitarias internacionales.
El ejecutivo recordó que Bolivia cuenta con un estatus sanitario de país libre de fiebre aftosa sin vacunación y riesgo insignificante para encefalopatía espongiforme bovina (EEB). “Nuestro mayor patrimonio es el estatus sanitario y hay que defenderlo a como dé lugar”, afirmó.
Según estimó, Bolivia ya supera los 12 millones de cabezas de ganado y atraviesa un proceso de fuerte retención de vientres para continuar expandiendo la producción.