El USDA confirmó dos nuevos casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS) en Texas, elevando la preocupación por la reaparición de la plaga en territorio estadounidense. Los nuevos focos fueron detectados en un ternero en el condado de La Salle y en un perro en el condado de Andrews.
Las autoridades indicaron que continúan las investigaciones epidemiológicas, mientras que el caso detectado en el perro estaría vinculado a un reciente viaje desde México, país donde la enfermedad sigue presente y donde se concentra el principal esfuerzo de control sanitario.
Con estos nuevos hallazgos, EEUU intensificó las medidas de respuesta lideradas por el USDA y la Comisión de Salud Animal de Texas. Entre las acciones adoptadas se incluyen zonas de control de 20 kilómetros alrededor de los focos confirmados, mayores tareas de vigilancia, captura de insectos y monitoreo de fauna silvestre.
Además, el USDA aceleró la liberación de moscas estériles desde un nuevo centro de dispersión en Texas, una estrategia clave para interrumpir el ciclo reproductivo del parásito. Las autoridades reiteraron que el suministro de alimentos permanece seguro y que los animales afectados son detectados durante los controles sanitarios antes de ingresar a la cadena comercial.