La confirmación de un segundo caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS) en Texas amplía los desafíos para las autoridades sanitarias estadounidenses, que ahora no solo deben contener la plaga sino también minimizar los impactos sobre el movimiento de ganado. Si bien la nueva detección ampliará el área bajo restricciones, el mercado ya anticipa posibles efectos sobre los movimientos de animales tanto dentro de Texas como entre estados.
En el mercado físico, los productores mantuvieron poder de negociación durante la semana. En Kansas, los vendedores que rechazaron ofertas iniciales más bajas terminaron cerrando negocios de hasta US$/cwt 258. Las operaciones se realizaron en un rango de US$/cwt 255 a 258, con la mayoría de las ventas tempranas en US$/cwt 256. En el norte, los negocios de ganado en carcasa oscilaron entre US$/cwt 405 y 410, cerrando la semana entre estables y US$/cwt 1 más altos, según el informe semanal de The AG Center.
La faena semanal alcanzó 533 mil cabezas, unas 85 mil más que la semana anterior debido al efecto del feriado, aunque todavía 48 mil por debajo de igual semana de 2025. La industria frigorífica busca estimular la demanda de carne de cara a eventos de alto consumo como el Día del Padre y el feriado del 4 de julio, aunque los supermercados continúan mostrando cautela para evitar vender carne con márgenes negativos.
A pesar de la incertidumbre sanitaria, el mercado sigue operando con una oferta muy ajustada de ganado terminado. Los analistas consideran que los productores mantendrán cierta ventaja en las negociaciones mientras la industria transita hacia una gradual recuperación de la oferta de terneros durante los próximos años.