Las autoridades sanitarias de Tennessee y Florida endurecieron las medidas de vigilancia y control tras la confirmación de casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS) en Texas, buscando evitar la propagación de la plaga hacia importantes regiones ganaderas del país.
En Tennessee, el Departamento de Agricultura incrementó las tareas de monitoreo, control de movimientos y comunicación con productores y veterinarios. Aunque no se han detectado casos en el estado, las autoridades remarcaron que la detección temprana es la principal herramienta para evitar el establecimiento del parásito.
Por su parte, Florida emitió una norma de emergencia que restringe temporalmente el ingreso de animales de sangre caliente provenientes de zonas consideradas de alto riesgo. A partir del 10 de junio, los animales procedentes de áreas afectadas deberán contar con autorización previa y certificados veterinarios que acrediten la ausencia de enfermedades y de gusano barrenador. Además, se reforzarán las inspecciones para animales originarios de regiones cercanas a los focos detectados en México.
Las medidas llegan después de que el USDA confirmara varios casos de NWS en Texas. Los operadores siguen de cerca la evolución sanitaria debido al potencial impacto sobre el movimiento de ganado en un contexto de oferta bovina históricamente ajustada en EEUU. Los futuros del ganado reaccionaron con volatilidad a las noticias, aunque posteriormente recuperaron terreno ante la posibilidad de que eventuales restricciones reduzcan aún más la disponibilidad de ganado.
Fuente: Expana