El mercado brasileño del ganado gordo continúa mostrando señales mixtas. Según Agrifatto, la oferta de ganado terminado sigue limitada, con productores que retienen lotes ante la expectativa de mejores precios. Del lado de la industria, los frigoríficos mantienen una postura cautelosa por la incertidumbre en torno a las exportaciones, especialmente ante la posibilidad de que China agote su cuota de importación de carne vacuna entre mediados de junio y principios de julio.
En el cierre de la semana, el mercado físico mostró leves variaciones. El estado de Pará se destacó con una suba diaria de 0,41%, llevando la cotización promedio a R$/@ 343,24. En São Paulo, principal referencia del país, la consultora Scot reportó valores estables de R$/@ 347 para el boi gordo y R$/@ 352 para el boi China. En el mercado de futuros, el contrato junio/26 en la B3 cerró en R$/@ 347,20, con una baja diaria de 0,33%.
Las escalas de faena permanecen relativamente cómodas para la industria, con un promedio nacional de siete días hábiles. Si bien algunas regiones registraron un leve acortamiento de las programaciones, Minas Gerais continúa mostrando la escala más larga entre los principales estados ganaderos, con nueve días de faena asegurados.
Según Scot Consultoria, los frigoríficos están adoptando estrategias diferentes: algunos buscan extender sus escalas de faena, mientras que otros prefieren abastecerse de forma gradual. La consultora atribuye esta cautela al comportamiento del consumo interno, ya que el comercio minorista todavía está absorbiendo compras recientes y la segunda mitad del mes suele mostrar una desaceleración de la demanda.
En el mercado mayorista, las ventas de carne comenzaron la semana con buen ritmo, aunque perdieron intensidad con el correr de los días. Scot señaló que los precios podrían encontrar sostén en una oferta más ajustada de carne y en una mejora estacional del consumo durante el fin de semana. La consultora indicó que existían expectativas de un mayor movimiento comercial asociado al primer partido de Brasil en la Copa del Mundo. Las proteínas alternativas también mostraron firmeza, con subas de 2% en el pollo y de 2,2% en el cerdo.

