El CEO global de JBS, Gilberto Tomazoni, afirmó que Brasil aún tiene tiempo para cumplir con las exigencias de la Unión Europea sobre el uso de antimicrobianos y evitar la suspensión de las exportaciones de productos de origen animal prevista para septiembre. Según el ejecutivo, el desafío principal no radica en las prácticas de la industria, sino en la necesidad de que el gobierno brasileño emita las certificaciones oficiales requeridas por las autoridades europeas.
Tomazoni sostuvo que las empresas exportadoras ya cumplen con los requisitos exigidos por la legislación europea, pero remarcó que Bruselas demanda garantías formales respaldadas por el Estado. En ese sentido, defendió una actuación coordinada entre el sector público y la industria para demostrar el cumplimiento de las normas antes de la entrada en vigor de las restricciones.
El ejecutivo consideró que la medida representa una barrera comercial, aunque señaló que las mismas exigencias también se aplican a los productores europeos. Agregó que la creciente preocupación global por la seguridad alimentaria, la trazabilidad y la resiliencia de las cadenas de suministro hará que este tipo de requisitos sean cada vez más frecuentes en el comercio internacional.
Tomazoni afirmó que Brasil deberá fortalecer de forma permanente sus sistemas de trazabilidad y transparencia para mantener el acceso a los mercados más exigentes. “No será la última vez que ocurra”, señaló durante el evento Agro 360°, organizado por Brazil Journal y The Agribiz.
Fuente: Estadão