Un operador australiano señaló que la posibilidad de una reducción de aranceles para la carne importada en EEUU parece haber perdido fuerza. Según comentó, durante una reciente reunión de la Meat Import Council of America (MICA) predominó la visión de que existe una fuerte oposición política y sectorial a cualquier flexibilización comercial, especialmente por parte de las organizaciones de productores estadounidenses. “Por el momento nadie ve que se vaya a avanzar con eso”, afirmó.
El pasado 11 de mayo, la administración de Donald Trump había resuelto suspender temporalmente los contingentes arancelarios (TRQ, por sus siglas en inglés) para las importaciones de carne vacuna provenientes de todos los países, con el objetivo de reducir los precios récord de la carne vacuna en Estados Unidos. Sin embargo, luego esa medida quedó stand by y no llegó a instrumentarse.