Australia completó oficialmente su cuota anual de 205 mil toneladas de carne vacuna para China, por lo que todas las exportaciones adicionales quedarán sujetas a un arancel de salvaguarda de 55% a partir del 20 de junio. La medida elimina en la práctica las preferencias arancelarias previstas en el acuerdo de libre comercio entre ambos países y supone un fuerte deterioro de las condiciones comerciales para los exportadores australianos.
Sin embargo, las menudencias bovinas quedaron excluidas de la salvaguarda, por lo que continuarán ingresando al mercado chino con arancel cero. Este aspecto es visto como uno de los pocos puntos positivos para la industria australiana, ya que permite mantener la competitividad de una categoría de productos con fuerte demanda en China.
Desde el sector privado, las repercusiones fueron inmediatas. La consultora Expana señaló que el nuevo arancel elimina los márgenes comerciales para los embarques de carne vacuna y que muchas cadenas de suministro han comenzado a detener operaciones. La industria recordó que los importadores chinos habían adelantado compras durante los primeros meses del año ante la expectativa de un rápido agotamiento de la cuota, acelerando aún más el proceso.
Por su parte, el Australian Meat Industry Council (AMIC) calificó el hecho como un hito de gran impacto para el sector. Su CEO, Tim Ryan, sostuvo que la cuota asignada a Australia no reflejaba la demanda real del mercado chino y advirtió que el arancel de 55% afectará severamente los flujos comerciales hacia uno de los principales destinos de la carne australiana. La entidad anunció que continuará trabajando con el gobierno australiano para mejorar las condiciones de acceso al mercado chino.
Fuente: Beef Central