El mercado del ganado gordo volvió a mostrar debilidad la última semana, a pesar de una oferta ajustada y escalas de faena relativamente cortas. Según Agrifatto, los productores continúan reteniendo animales, mientras que los frigoríficos compran con cautela ante la incertidumbre generada por el inminente agotamiento de la cuota china de importación de carne vacuna. En Mato Grosso, la referencia promedio retrocedió 1% hasta R$/@ 343,21 al cierre de la semana, mientras que el contrato agosto/26 en la B3 cerró en R$/@ 335,35, con una leve recuperación diaria de 0,37%.
La consultora señaló que las industrias están promoviendo bajas graduales en los precios para evitar una mayor retención de hacienda por parte de los productores. Además, advirtió que el mercado doméstico de carne ya comienza a sentir una reducción en los embarques brasileños hacia China, lo que ha llevado a los distribuidores a mantener una postura prudente y realizar compras dosificadas para evitar acumulación de stocks.
En São Paulo, Agrifatto relevó valores de R$/@ 350 tanto para el boi gordo común como para el boi China.
Según Scot, los frigoríficos continúan comprando únicamente los volúmenes necesarios para cumplir sus programas de faena, mientras que la mayoría de los productores mantiene una postura firme y comercializa los lotes de forma escalonada. Sin embargo, la consultora también detectó una mayor disposición a vender entre algunos ganaderos, que buscan asegurar márgenes y comienzan a aceptar precios inferiores a las referencias vigentes ante el temor de nuevas correcciones bajistas en el corto plazo.

