La industria australiana de carne vacuna sigue sin tener claridad sobre si China permitirá acumular producto en depósitos aduaneros (bonded cold storage) durante los últimos meses de 2026 para nacionalizarlo después del 1º de enero de 2027, cuando la cuota de importación (209 mil tons) vuelva a reiniciarse. La falta de una definición oficial está generando interpretaciones divergentes entre exportadores y clientes chinos.
El tema es clave porque podría determinar cuándo China volverá a comprar carne australiana en volúmenes significativos. Si el almacenamiento en depósitos aduaneros no es permitido, los embarques destinados a llegar sin el arancel de salvaguarda de 55% recién podrían comenzar a cargarse en diciembre para arribar a partir de enero. Incluso el Australian Meat Industry Council (AMIC) reconoció no haber obtenido una respuesta clara de las autoridades chinas sobre este punto.
Mientras tanto, el comercio australiano de carne vacuna hacia China se encamina a una fuerte desaceleración durante el resto del año. Inicialmente, el mercado se abastecerá con los stocks acumulados por importadores chinos antes de que se agotara la cuota anual libre de aranceles. Una vez consumidos esos inventarios, sólo algunos productos específicos seguirían siendo competitivos bajo el nuevo arancel.
Operadores consultados por Beef Central señalaron que pequeños volúmenes de Wagyu premium para el canal gastronómico podrían continuar enviándose, al igual que algunos cortes como punta de pecho y asado. Sin embargo, advirtieron que las ventajas económicas prácticamente desaparecieron con la aplicación del arancel de 55%. “Será un goteo hasta enero, no un flujo comercial normal”, resumió un exportador australiano a Beef Central.