Brasil puso en marcha un protocolo de certificación para bovinos libres del uso de medicamentos antimicrobianos con el objetivo de cumplir con las nuevas exigencias de la Unión Europea, que entrarán en vigor el 3 de setiembre, informó Pecuaria.
A partir de esa fecha, solo podrán exportarse al bloque animales que demuestren no haber recibido nunca este tipo de medicamentos.
El protocolo, creado por el Ministerio de Agricultura el 29 de mayo, será de adhesión voluntaria, aunque obligatorio para quienes quieran exportar a la UE. El sistema exige la contratación de una certificadora acreditada, la elaboración de planes sanitarios y nutricionales, auditorías en los establecimientos y la emisión de un certificado.
Según la Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil (CNA), todavía no hay establecimientos certificados, aunque hay productores que ya iniciaron los trámites.
El principal desafío es reemplazar la monensina, un aditivo ampliamente utilizado en la alimentación de bovinos confinados para mejorar la eficiencia alimenticia y controlar algunas enfermedades. Su eliminación podría incrementar los costos de producción y obligar a modificar los sistemas de manejo. Los corrales de engorde son una pata significativa de los establecimientos agropecuarios habilitados para exportar a la UE.
La decisión de adherirse dependerá de si el mercado europeo ofrece un diferencial de precio suficiente para compensar las inversiones requeridas, dicen desde el sector productor. Mientras tanto, la industria de nutrición animal promueve alternativas como aceites esenciales y probióticos.
La Comisión Europea indicó que las negociaciones con Brasil continúan y recordó que las nuevas reglas fueron definidas en 2023, otorgando tiempo para la adaptación. En tanto, la Abiec informó que trabaja junto al Ministerio de Agricultura para cumplir los requisitos y adelantó que una misión técnica de la UE visitará Brasil en el segundo semestre para evaluar los avances del proceso de habilitación.