Farm Action, una organización agrícola sin fines de lucro, publicó un estudio en el que vincula el encarecimiento de la carne vacuna en EEUU con la consolidación del sector frigorífico y propone una serie de medidas para fortalecer la producción ganadera doméstica y aumentar la competencia industrial.
El informe, elaborado por Sarah Carden, sostiene que la concentración en el segmento de procesamiento redujo el poder de negociación y los márgenes de los ganaderos, además de aumentar la vulnerabilidad del sector frente a factores como sequía, suba de alimentos e insumos, escasez de mano de obra e interrupciones logísticas.
El estudio señala que esas presiones aceleraron la liquidación de rodeos y redujeron aún más la capacidad de producción doméstica. También destaca que el precio de la carne picada aumentó 70% en los últimos seis años.
Entre sus propuestas, Farm Action plantea implementar un etiquetado obligatorio de origen, crear un crédito fiscal federal temporal de US$ 500 por cada vaquillona reproductora retenida, promover la restauración de pasturas en tierras agrícolas marginales y ampliar la infraestructura regional e independiente de procesamiento.
El informe descarta que un aumento de las cuotas de importación desde Argentina u otros países pueda resolver los problemas estructurales detrás de los actuales niveles de precios.