La mayor disponibilidad de carne brasileña y australiana está ejerciendo presión sobre los precios del importado en EEUU, aunque los fundamentos del mercado doméstico continúan sólidos, sostuvo un trader argentino a WBR.
La fuente recordó que Brasil prácticamente agotó su cuota en China y está redireccionando un volumen importante hacia EEUU, mientras Australia sigue la misma estrategia tras completar su propio cupo. “Eso está haciendo que el precio del importado sudamericano venga para abajo y arrastre también al australiano”, explicó. Sin embargo, estimó que se trata de un fenómeno transitorio que podría extenderse entre cuatro y seis semanas, hasta mediados de agosto.
Otro bróker regional coincidió en que el principal factor de presión sobre el mercado estadounidense es el fuerte redireccionamiento de carne brasileña. “Los grandes exportadores (JBS, MBRF, Minerva) están volcando mucho volumen a EEUU. El mercado está sobreabastecido con carne de Brasil a precios bajos. Lo que sostenía el equilibrio era China absorbiendo esa oferta, y eso se rompió; ahora le está pegando a todos”, afirmó.
Como referencia, indicó que para la rueda argentina con cuota se manejan bids del orden de US$/t 7.000 CFR, alrededor de US$/t 1.000 por debajo de las pretensiones actuales de la industria exportadora y de los precios que había a principios de mayo. “Ese es el efecto de la mayor oferta brasileña”, resumió.
En el caso de Paraguay, una fuente de la industria reportó referencias de nicho para bloques orgánico a US$/t 7.200 CFR.
Pese a esa mayor oferta, un operador destacó que el mercado interno estadounidense continúa mostrando fortaleza. El precio del 90 CL doméstico se mantiene firme, mientras que la brecha frente al producto importado se amplió significativamente. Hace un año la diferencia con el 90 CL australiano rondaba los 60 centavos por libra; hoy alcanza aproximadamente US$/lb 1,00, mientras que el producto brasileño cotiza cerca de US$/lb 1,20 por debajo del doméstico.
Para el operador, esa diferencia refleja que la demanda de carne para manufactura sigue siendo sólida. Además, señaló que una mayor proporción de cortes es destinado a molienda por los elevados valores de la carne magra, una señal de que el consumo continúa firme pese al mayor ingreso de producto importado. “El mercado sigue saludable; el consumo está”, resumió.
En su opinión, el panorama para el último trimestre dependerá de cómo se resuelvan varios frentes abiertos, entre ellos la adaptación de Brasil a las nuevas exigencias sanitarias para Europa y la normalización del flujo comercial tras agotarse las cuotas en China. Mientras tanto, considera que la presión bajista sobre el importado responde principalmente a un exceso coyuntural de oferta y no a un deterioro de la demanda estadounidense.