El consumo mundial de carne vacuna crecerá 8% entre 2026 y 2035, equivalente a unos 6 millones de toneladas, según las proyecciones de la OCDE y la FAO en su informe Agricultural Outlook 2026-2035.
Aunque el consumo total de carne aumentará 12% en la próxima década, el avance per cápita será considerablemente más lento que en el período anterior, debido al envejecimiento de la población, los mayores precios de la carne roja y las crecientes preocupaciones por la salud, el medioambiente y el bienestar animal en los países de mayores ingresos.
En producción, la carne vacuna alcanzará 82 millones de toneladas en 2035, impulsada principalmente por el crecimiento de China, India y Pakistán. En contraste, la Unión Europea continuará reduciendo su producción de carne vacuna como consecuencia de las presiones estructurales sobre el sector.
En el comercio internacional, Brasil, la Unión Europea y Estados Unidos seguirán liderando las exportaciones mundiales de carne, aunque la OCDE y la FAO prevén un mayor crecimiento de las ventas externas de países como Argentina, China, Tailandia y Turquía. En materia de precios, el informe anticipa que las cotizaciones de la carne vacuna permanecerán firmes en el corto plazo debido al proceso de recomposición de los rodeos, aunque, en términos reales, se proyecta una caída de 16% hacia 2035 respecto al promedio de 2023-2025.
El informe identifica a las enfermedades animales como el principal riesgo para el mercado mundial de carnes y destaca el resurgimiento del gusano barrenador del Nuevo Mundo en México como uno de los principales focos de atención. Según las proyecciones, una interrupción prolongada de las exportaciones de ganado en pie desde México hacia Estados Unidos podría incrementar 6% la producción mexicana de carne vacuna y elevar 18% sus exportaciones de carne. Además, advierte que el cambio climático, las tensiones geopolíticas y las políticas comerciales seguirán siendo factores de volatilidad para el mercado mundial.