El veto de la Unión Europea a las exportaciones brasileñas de productos de origen animal llevó a JBS a promover un endurecimiento de las restricciones al uso de antimicrobianos en Brasil.
Según fuentes del sector, el accionista controlador de la compañía, Joesley Batista, y el CEO global, Gilberto Tomazoni, solicitaron personalmente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva ampliar la prohibición de estas sustancias en la producción de aves y bovinos, con el objetivo de responder a las exigencias sanitarias del bloque europeo.
El pedido antecedió al envío, a comienzos de junio, de una propuesta conjunta de las asociaciones de exportadores de carne vacuna (Abiec) y de carne aviar (ABPA) al Ministerio de Agricultura. La iniciativa buscaba demostrar un mayor rigor en el control del uso de antimicrobianos, luego de que la Comisión Europea excluyera a Brasil de la lista de países habilitados para exportar carnes, pescados, miel y otros productos de origen animal a partir de setiembre.
La decisión profundizó las diferencias entre el gobierno, la industria y los productores. Mientras el sector privado sostiene que el Ministerio de Agricultura no presentó las garantías requeridas por la UE durante los últimos tres años, el gobierno argumenta que correspondía a las empresas implementar sistemas de segregación de la producción. La pasada semana, representantes de la industria, los productores y el gobierno mantuvieron nuevas reuniones para analizar alternativas, entre ellas la segregación de animales destinados al mercado europeo o la ampliación de la prohibición de antimicrobianos en todo el país.
La propuesta presentada por el sector contemplaba mantener las exportaciones de carne proveniente de animales trazados y libres de esos insumos durante los nueve meses previos a la faena, con un sistema de control integral hasta 2029, pero fue rechazada por la Unión Europea. El impacto potencial del veto sobre las exportaciones brasileñas de carne vacuna se estima en alrededor de US$ 1.000 millones anuales.
Fuente: Valor Econômico