JBS reportó ventas netas consolidadas de US$ 23,9 mil millones en el segundo trimestre de 2026, un alza de 14% interanual y un nuevo récord para la compañía.
Sin embargo, la rentabilidad retrocedió: el EBITDA ajustado cayó 18,5% a US$ 1,429 mil millones, con un margen de 6,0%, frente al 8,4% del mismo período del año anterior. El resultado neto atribuible a los accionistas fue negativo en US$ 102 millones, afectado principalmente por el pago anticipado de bonos, acuerdos antimonopolio por US$ 133 millones y otros ítems no recurrentes.
El CEO Gilberto Tomazoni destacó que, frente al primer trimestre, la rentabilidad ya mostró mejoras en la mayoría de las unidades de negocio.
La división de carne vacuna en EEUU, JBS Beef North America, registró ventas por US$ 7,77 mil millones, un alza de 14,2%, pero mantuvo el EBITDA en terreno negativo, con una pérdida de US$ 78 millones, aunque mejor que la pérdida de US$ 233 millones del mismo trimestre del año anterior.
La escasez de ganado y el cierre de la frontera con México durante el trimestre siguieron presionando los márgenes, que se ubicaron en -1,0%. La empresa anunció el cierre de dos plantas, en Souderton, Pennsylvania, y Memphis, Tennessee, y unificó sus unidades de carne vacuna en una sola estructura denominada Beef USA.
JBS Brasil, en cambio, reportó su mayor EBITDA para un segundo trimestre, con ventas de US$ 4,585 mil millones, un salto anual de 28%, impulsado por mayores precios y volúmenes de exportación, principalmente hacia China para completar la cuota.
El apalancamiento cerró el trimestre en 3,1x, levemente por encima del objetivo de largo plazo de la compañía. En agosto, JBS amplió su línea de crédito rotativa de US$ 3,5 mil millones a US$ 4,2 mil millones, elevando la liquidez total a US$ 7,7 mil millones. La empresa también ingresó a los índices Russell 1000 y Russell 3000, y durante el trimestre distribuyó dividendos por US$ 1 mil millones a sus accionistas.