JBS registró una ganancia neta de US$ 581 millones en el tercer trimestre de 2025, dentro de lo esperado por el mercado, pero 16% por debajo del resultado del año anterior (US$ 693 millones). Los ingresos líquidos alcanzaron los US$ 22,5 mil millones, un crecimiento de 13% interanual. El Ebitda ajustado cerró en US$ 1,8 mil millones, 15% menos que en 2024, con un margen de 8,1%, inferior al consenso (8,5%). Seara fue la unidad con mayor retracción de margen, mientras que JBS Australia fue la única que registró mejora.
El trimestre fue influenciado por factores externos positivos, entre ellos la retomada gradual de los embarques de pollo a partir de setiembre, tras el reconocimiento oficial del fin del brote de gripe aviar que afectó los números del trimestre anterior. La compañía destacó las fuertes ventas internacionales de JBS Brasil y señaló que Seara alcanzó el mayor volumen de exportaciones de su historia, impulsados por la eficiencia operativa y la agilidad comercial.
En el frente internacional, JBS Beef North America reportó ingresos récord de US$ 7,2 mil millones, sostenidos por una demanda doméstica resiliente, aun con oferta restringida y precios históricamente altos del ganado.
El avance de las exportaciones brasileñas de carne bovina, en un contexto de reducción de compras por parte de EEUU (afectadas por la tarifa de 50%), llevó a los frigoríficos —incluida JBS— a redireccionar volúmenes hacia México y Asia, especialmente China. Según la empresa, el desempeño del trimestre fue sostenido por reorientación comercial, innovación y foco en la rentabilidad.