Tanto la demanda interna como externa por carne bovina brasileña debería seguir creciendo en 2026, impulsada por un contexto global de menor oferta y precios fortalecidos. En el plano local, se prevé un mayor flujo de dinero por las elecciones generales y la Copa del Mundo, lo que podría estimular el consumo, pese al impacto de deudas que aún afectan a algunos hogares. Estas fueron algunas de las consideraciones realizadas por Cepea al analizar los principales fundamentos del mercado de la carne vacuna este año, los que considera siguen siendo positivos para las ventas internas y externas.
El USDA confirmó recientemente que Brasil se convirtió en 2025 en el mayor productor de carne bovina del mundo, superando por primera vez a Estados Unidos. En este escenario, las exportaciones seguirían favorecidas por un dólar por encima de R$ 5, manteniendo la competitividad internacional del producto brasileño.
Del lado de la producción, el principal desafío sería la disponibilidad de animales de reposición de calidad. Cepea advierte sobre la dificultad para encontrar buenos lotes de bovinos magros y alerta que, aunque los corrales sigan con alta ocupación, si los animales no cuentan con genética favorable al engorde o ingresan demasiado livianos, la eficiencia productiva puede verse afectada y los márgenes del feedlot comprometidos.