Al inicio de 2026 el comercio internacional mostraría una desaceleración respecto a 2025. En el último año el comercio mundial de bienes creció impulsado por el adelantamiento de importaciones, especialmente en Estados Unidos, ante la aplicación de aumentos arancelarios. Este comportamiento se concentró en la primera mitad del año y estuvo asociado a la acumulación de inventarios.
Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), el volumen del comercio mundial de mercancías habría crecido 2,4% en 2025, mientras que para 2026 se proyecta un crecimiento cercano a 0,5%. Esta desaceleración se explica por la normalización de inventarios y por un contexto de mayor incertidumbre en materia de política comercial.
Este desempeño confirma una tendencia estructural: en 2026 el comercio mundial de bienes crecería a un ritmo inferior al del PIB global, profundizando el desacople entre comercio y actividad económica que se observa desde la crisis financiera internacional.