Los costos de alimentación para el confinamiento bovino en Brasil cerraron 2025 en niveles significativamente inferiores a los de 2024, configurando uno de los escenarios más favorables de los últimos años para la actividad, según el Índice de Costo Alimentar Ponta (ICAP) elaborado por Ponta Agro, informó el portal DBO.
En el promedio anual, el ICAP fue 12,0% menor en el Centro-Oeste y 3,8% inferior en el Sudeste frente a 2024, lo que permitió márgenes destacados para los confinadores, pese a algunas oscilaciones mensuales.
En diciembre, el índice alcanzó su nivel más bajo del año en el Sudeste, con R$ 11,74 (-4,4% mensual), mientras que en el Centro-Oeste cerró en R$ 12,69, con una leve suba de 1,3% respecto a noviembre.
La baja estructural de los costos estuvo respaldada por la supersafra de granos —especialmente maíz y soja— y por una mayor disponibilidad de coproductos como DDG, pulpa cítrica, bagazo de caña y carozo de algodón, a precios más competitivos.
Ponta Agro destacó que diciembre presentó los mejores márgenes del año para el confinamiento. Aun cuando el precio de la arroba no superó los R$ 330, la combinación de costos de alimentación más bajos, expansión de mercados, récords de exportación y una demanda interna firme aseguró un desempeño altamente favorable para la actividad.