El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur se firmó finalmente el sábado pasado en Asunción, Paraguay. Tras más de 25 años de negociaciones, se selló un acuerdo que es firmemente rechazado por productores agropecuarios europeos, quienes advierten la amenaza de una competencia de los países sudamericanos a precios más competitivos.
El presidente brasileño, Lula Da Silva, no participó de la ceremonia. Contrariado por el hecho de que no se haya sellado durante la presidencia pro-témpore de Brasil del bloque sudamericano, optó por recibir un día antes en Rio de Janeiro a la principal de la UE, Ursula von der Leyen, quien al día siguiente estuvo en Paraguay.
Más allá de la firma, todavía quedan varios pasos a seguir para que el acuerdo entre en vigor. Los más optimistas hablan de 2027.
Como se decía en la pasada edición de World Beef Report, en el caso concreto de la carne vacuna los beneficios para los países sudamericanos son dos: la eliminación del arancel de 20% a lo que se embarque dentro de la cuota Hilton (Argentina es el más beneficiado, por ser quien más volumen ostenta dentro de la cuota) y la creación de una cuota adicional de 99 mil toneladas carcasa (55% enfriado, 45% congelado) con un arancel de 7,5%. El volumen se escalonará a razón de 19.800 toneladas por año una vez comience a regir el acuerdo.