El clima invernal y la caída de las entradas a los feedlots están acelerando el ajuste de la oferta, aun cuando la demanda de carne vacuna sigue sosteniendo elevados niveles de faena, según The AG Center.
El último informe de inventarios ganaderos totales mostró 15% más ganado en los corrales este invierno frente al año pasado, un dato que sorprendió a muchos operadores. Sin embargo, las cifras recientes de colocaciones parecen contradecir ese aumento. Si bien nadie duda de que las entradas a los corrales en enero estuvieron afectadas por el clima, las colocaciones de febrero también están cayendo claramente por debajo de las del año pasado.
La demanda de carne vacuna continúa respaldando niveles de faena en el eje de 530.000–540.000 cabezas, un volumen consistente con la oferta actual de los feedlots. No obstante, a medida que avancen los meses, esa disponibilidad de ganado terminado se irá reduciendo, en línea con la menor reposición observada, indicó The AG Center.
En el sur, los negocios de la semana se ubicaron entre US$/cwt 242 y mayormente a US$/cwt 245. En el norte, el rango fue más amplio, con ventas en pie entre US$/cwt 238–245 hacia el final de la semana, y un volumen limitado de operaciones a la carne en torno a US$/cwt 378.
Las duras condiciones invernales interrumpieron el flujo de ganado hacia los feedlots en un momento en que las entradas ya venían en descenso. La escasez resultante acentuó la presión sobre los márgenes de los feedlots y aumenta el riesgo de precios más altos para los consumidores en supermercados y restaurantes. El proceso de ajuste está siendo costoso, en un país que aún cuenta con capacidad de engorde y faena pensada para un rodeo nacional más grande, que posiblemente no vuelva a los niveles previos a la pandemia.