Australia registró en la semana cerrada el 6 de febrero una faena de 158.528 cabezas, la mayor cantidad semanal desde 2019, según datos del NLRS. La cifra implicó un salto de 27% frente a la semana previa y se ubicó 13% por encima del mismo período del año pasado.
A diferencia de 2019, cuando la sequía impulsaba la liquidación de stock, el actual aumento no responde a un fenómeno climático generalizado. Si bien algunas zonas de Victoria, South Australia y New South Wales enfrentan desafíos estacionales, el norte del país no atraviesa una sequía extendida. El mayor nivel de procesamiento refleja el tamaño del rodeo nacional, la capacidad de los productores para comercializar más animales y una demanda sostenida por parte de la industria frigorífica.
El repunte de comienzos de febrero también responde al retorno pleno a la actividad tras los cierres de plantas por Navidad y las semanas acortadas de enero. La mayor faena de vientres en el período estacional contribuyó al incremento.
En enero, los volúmenes se ubicaron apenas 0,1% por encima de 2025, pero el desempeño de febrero resulta significativo considerando que 2025 se perfila como uno de los mayores años de faena en más de medio siglo.
Las proyecciones indican que la faena total podría superar 9 millones de cabezas, con cifras oficiales próximas a publicarse. De mantenerse la disponibilidad de hacienda, 2026 podría igualar o incluso superar el desempeño histórico del año pasado. Las restricciones globales en la oferta de proteínas siguen sosteniendo la demanda por carne australiana, mientras que el movimiento de ganado desde el centro y norte hacia plantas del sur ayuda a mantener la capacidad industrial.
Fuente: Stephen Bignell, MLA Manager – Market Information.