Nuevos datos de la Oficina Australiana de Estadísticas confirman que 2025 fue un año récord para la carne vacuna australiana, con una producción anual de 2,87 millones de toneladas, 12% superior a 2024. La faena bovina alcanzó 9,28 millones de cabezas, también 12% más que el año anterior y el nivel más alto desde 1978. El peso promedio de carcasa fue de 309 kg, favorecido por buenas condiciones de pasturas en el norte.
La faena de corderos cayó 7% a 24,6 millones de cabezas, aunque se mantuvo como el tercer mayor registro histórico. La producción anual fue de 597.068 toneladas, 5,2% inferior interanual, con pesos de carcasa estables en 24,3 kg. El aumento de pesos ayudó a sostener la oferta pese a la menor faena.
En ovinos adultos, la faena totalizó 10,19 millones de cabezas, 14% menos que en 2024 pero todavía en niveles elevados. La producción alcanzó 258.757 toneladas (-13%), mientras que el peso promedio en el cuarto trimestre fue de 27 kg, 5% por encima del promedio de cinco años.
Según Meat & Livestock Australia, los resultados reflejan la fortaleza y capacidad de adaptación del sector, con altos niveles de procesamiento pese a condiciones climáticas dispares.