La economía uruguaya creció 1,8% en 2025, según el informe de Cuentas Nacionales del BCU, aunque cerró el año prácticamente estancada: en el cuarto trimestre el PIB mostró una variación interanual de apenas 0,1%.
En el promedio anual, la producción agropecuaria, pesca y minería creció 2,3%, con una incidencia positiva de 0,2 puntos en el PIB, en un año donde también se destacaron la industria manufacturera (6,2%) y los servicios financieros (4,2%).
Pero la foto cambió de forma marcada en el tramo final del año. En el cuarto trimestre, el agro registró una caída interanual de 7,7%, con una incidencia negativa de -0,7 puntos en el resultado global.
Por el lado de la demanda, en el cierre del año las exportaciones de bienes y servicios bajaron 1,9% interanual, al tiempo que las importaciones crecieron 5,1%, en un escenario de menor aporte del sector externo al nivel de actividad.
El escenario macroeconómico para el segundo año de administración de Yamandú Orsi también luce desafiante en materia de crecimiento. Los agentes que respondieron la Encuesta de Expectativas del BCU esperan que la economía crezca 1,6% en 2026, versus la proyección del MEF en la Ley de Presupuesto de 2,2%.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, advirtió la pasada semana que si la actividad se ubica por debajo de lo previsto es probable una revisión a la baja de las proyecciones oficiales de crecimiento para 2026. A su vez, señaló que el menor dinamismo podría llevar al gobierno a evaluar medidas fiscales para sostener las metas, incluyendo la posibilidad de postergar algunos compromisos de gasto, procurando resguardar las áreas sociales.