Tyson Foods anunció el cierre de una unidad industrial en el estado de Georgia, como parte de un proceso de reestructuración y reducción de costos en un contexto adverso para el negocio de carne vacuna en EEUU. En este caso, no se trata de una procesadora de carne vacuna.
La planta, ubicada en la ciudad de Rome, cesará sus operaciones el 31 de mayo y dejará sin empleo a 168 trabajadores. La unidad, adquirida en 2014, producía barras de granola bajo contrato para General Mills. Según la compañía, cambios recientes hicieron que la operación dejara de ser económicamente viable.
La decisión se enmarca en una estrategia más amplia de ajuste de capacidad. A comienzos de este año, Tyson también había cerrado su mayor planta de carne vacuna en Nebraska, en respuesta a la escasez de ganado en EEUU, que elevó los costos de procesamiento y redujo la utilización de las instalaciones.
En paralelo, la empresa viene reorientando su negocio hacia segmentos más dinámicos, como proteínas preparadas y pollo, donde marcas como Jimmy Dean y Hillshire Farm vienen mostrando mejores resultados.