En una entrevista emitida en el programa Valor Agregado de Radio Oriental Agropecuaria, el especialista en integración y comercio Gonzalo Oleggini advirtió que el Mercosur llegará al 1° de mayo —fecha de entrada en vigor del acuerdo con la Unión Europea— sin haber definido el reparto interno de la cuota de 99 mil toneladas de carne vacuna.
Oleggini señaló que se trata de la cuota “más importante” del acuerdo y que, pese a que el tema se conoce desde hace tiempo, el bloque ha sido “remiso” y no logró consensuar un criterio de distribución entre los países. En ese contexto, indicó que los gobiernos del Mercosur se han fijado como plazo máximo setiembre para resolver el reparto, lo que implica varios meses de incertidumbre con el cupo ya operativo.
El especialista cuestionó especialmente la propuesta de Brasil, al considerar que responde a un escenario pasado que ya cambió, con países como Paraguay que aumentaron fuertemente sus exportaciones y que difícilmente acepten una participación baja —en torno al 7%— dentro del total.
Oleggini remarcó que el 1° de mayo el acuerdo comenzará a regir plenamente, incluyendo las cuotas y el cronograma de desgravación arancelaria, independientemente de que no haya definición interna en el Mercosur. En ese sentido, advirtió que la falta de acuerdo no solo genera incertidumbre para los exportadores, sino que también deja una mala señal frente a la Unión Europea, que funciona como un bloque comercial más ordenado.
Además, subrayó que este retraso se da en un contexto de tensiones internas dentro del Mercosur, lo que dificulta aún más avanzar en una solución rápida para una cuota clave, que contempla un 55% de carne enfriada y 45% congelada.
Al no llegarse a un acuerdo previo, la cuota comenzaría a utilizarse con el formato “first come, first served”, que implica que formará parte del cupo todo lo que llegue hasta que se complete. Los países con menor capacidad de hacer volumen, como Uruguay y Paraguay, corren el riesgo de que desde los grandes socios del bloque se embarquen volúmenes que, rápidamente, agoten la cuota que para este año será de 13.200 toneladas carcasa, unas 9.000-10.000 toneladas peso embarque. El punto a favor para Uruguay es que Brasil cuenta con una cantidad limitada de predios habilitados para exportar a la Unión Europea.