Un decreto firmado por el presidente Orsi y el ministro Fratti actualiza el marco normativo para la detección y control de "residuos de medicamentos veterinarios, plaguicidas y contaminantes ambientales" en productos de origen animal.
El nuevo decreto habilita al MGAP a realizar "interdicciones sanitarias preventivas, inspecciones y toma de muestras" en animales, productos y subproductos de origen animal, raciones, forrajes y productos veterinarios.
También faculta a la cartera a efectuar el "decomiso total de productos no autorizados o registrados".
Los establecimientos alcanzados son los agropecuarios, los de faena y los industrializadores de productos de origen animal.
Una de las novedades más relevantes es la responsabilidad que se le asigna al propietario o tenedor de los animales con resultados positivos. Según el texto del decreto, esa persona será responsable tanto por "los incumplimientos constatados" como por la ejecución de las "acciones correctivas y preventivas" que disponga la autoridad, bajo supervisión oficial.
Los predios donde se detecten compuestos prohibidos o residuos por encima de los límites permitidos podrán ser interdictos de forma preventiva para el movimiento de animales con destino a faena.
Esa restricción se levantará únicamente cuando la División Sanidad Animal acredite, mediante informe, que el establecimiento cumple con "las exigencias sanitarias para el correcto uso de los medicamentos veterinarios".