Brasil solicitó a la Unión Europea un período de transición para adaptarse a las nuevas exigencias sobre uso de antimicrobianos en la cadena de carne vacuna, tras la decisión del bloque de excluir al país de la lista de exportadores habilitados de productos de origen animal.
La propuesta brasileña plantea que, en una primera etapa, los frigoríficos puedan certificar que los bovinos no recibieron antimicrobianos en los últimos nueve meses antes de la faena —algo viable en sistemas como el confinamiento— y extender el cumplimiento pleno de trazabilidad durante toda la vida del animal hasta 2029.
El principal desafío está en la estructura de la ganadería brasileña, donde un bovino puede pasar por varias propiedades antes de llegar a la planta de faena, dificultando un control integral inmediato. Dentro del gobierno reconocen demoras en la respuesta al tema, aunque consideran que la decisión europea fue desproporcionada.
Brasilia intentará abrir una negociación técnica con autoridades sanitarias europeas en los próximos días, aunque dentro del propio gobierno admiten que las chances de lograr una flexibilización para la carne vacuna son reducidas.
Fuente: Globo Rural