La baja actividad en China continúa obligando a los exportadores brasileños a buscar destinos alternativos para su producción. “Seguimos luchando. China está muerto”, resumió un exportador brasileño en diálogo con WBR. Según indicó, las empresas están intentando colocar volumen en otros mercados, aunque la respuesta tampoco está siendo sencilla. “Oriente Medio y Asia están siendo muy cautelosos”, agregó. En el caso del MENA, la referencia para el delantero en Egipto muestra una amplia dispersión, con negocios que van desde US$/t 5.300 a US$/t 5.600 CFR, pero donde el pico de precio es difícil de lograr.
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