Los frigoríficos brasileños redujeron el ritmo de producción y otorgaron vacaciones colectivas en algunas plantas tras agotarse la producción que ingresará a China con arancel preferencial.
Según el presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carne (Abiec), Roberto Perosa, el sector atraviesa un período de ajuste ante la caída de las compras del principal destino de las exportaciones del país.
Perosa señaló que las empresas están redireccionando parte de la producción al mercado interno y buscando ampliar las ventas a otros destinos, aunque reconoció que ningún mercado puede absorber en el corto plazo el volumen que demandaba China.
Según el directivo, las compañías con una cartera de mercados más diversificada solo redujeron la producción, mientras que las más dependientes de China suspendieron parcialmente sus operaciones y otorgaron vacaciones colectivas. Aunque parte de la carne aún está en tránsito, Perosa afirmó que, en la práctica, toda la cuota ya fue embarcada y que la producción destinada al mercado chino permanecerá suspendida hasta que vuelvan a existir condiciones comerciales favorables.
La Abiec concentra ahora sus esfuerzos en ampliar el acceso a mercados como Vietnam, Japón, Corea del Sur y Turquía, además de seguir las negociaciones entre Brasil y la Unión Europea sobre los requisitos sanitarios. En el mercado interno, la desaceleración de la actividad ya comenzó a reflejarse en una baja del precio del ganado gordo, aunque la entidad espera que las cotizaciones encuentren un nuevo equilibrio a medida que la industria reorganice la producción y diversifique sus destinos de exportación, informó Pecuária.